KOKORO
Fue en los primeros días de verano, cuando finalmente alcanzó su libertad, enseguida fue a visitar a Sensei, cuando llego, Sensei le mencionó “Haz terminado tu tesis. Bien Hecho”, finalmente su felicidad lo delataba; estaba tan contento que tenía la sensación de que ya no le quedaba más obligación en su vida, más le de entregarse al disfrute de su propia alma, estaba satisfecho con su trabajo, no dejaba de repetirlo, pues sabía que había valido la pena.
En su tanta vitalidad, invito a Sensei a salir, le dijo que fueran a dar un paseo, no le importaba a donde fuera, el solo quería llevarlo más allá de los límites de la ciudad; una hora más tarde habían dejado la ciudad atrás y se encontraban en un lugar lejano, tal vez ya era el campo. Siguieron caminando y llegaron a una casa con un gran jardín, era bastante grande, en la entrada había un letrero que decía “Vivero”, fue entonces que se dieron cuenta que no era una casa particular y Sensei opino que fueran a dentro para echar un vistazo.
Estaba todo tranquilo adentro, avanzaban sin encontrar algún signo de vida humana, Sensei se tumbó en un banco y él se sentó en el extremo, Sensei se quedó con la vista clavada en el azul firmamento, mientras él estaba embriagado por la abundancia de hojas verdes que había alrededor de él.
Sentados ahí, Sensei le hizo una pregunta de lo más extraña, le dijo que si su familia era rica, él le contesto que no especialmente, que tenían algunos terrenos en el monte y algunos campos de arroz, pero de dinero, poco, según tenía entendido; era la primera vez que le preguntaba por ese tipo de detalles de su familia, él nunca le había querido preguntar a Sensei sobre esas situaciones, aunque si lo pensaba en varias ocasiones, como cuando lo conoció, se preguntaba en cómo podría vivir sin trabajar y más que nada darse una vacaciones a esos lugares, pero preguntárselo le parecía descortés y por eso no lo había hecho; sin embargo aprovechando la situación, le pregunto a Sensei que si era rico, le contestó que disponía de cierta cantidad de dinero pero que eso no significaba que fuese rico, si fuera así viviría en una casa más grande, antes sí que era rico le dijo, pero no dijo más y cambio de tema; pregunto por la enfermedad de su padre, no había recibido alguna información de ello desde año nuevo, recibía cada mes una carta escrita por su puño y letra, le hablaba de muchas cuestiones, pero nunca de su salud, así que supuso que estaba bien. Creía que las preguntas que Sensei le hacía, trataban de conectar ambos asuntos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario