lunes, 16 de noviembre de 2015

KOKORO 

Él estaba a punto de marcharse, pero vio la situación de la conversación y decidió esperarse, Sensei se giró y le pregunto cuál era su opinión, él se limitó a contestar con una sonrisa ¿Quién es capaz de predecir la duración de una vida?, la mujer de Sensei intervino y acertó la respuesta, decía que cada quien tiene marcado en el calendario su fecha y nadie puede cambiar eso como le paso a sus padres de Sensei, estaba a punto de contarle la historia, cuando de pronto, Sensei la interrumpió diciendo que dejaran en paz ya ese asunto, no tenía sentido todo lo que hablaban. 

Continuo la conversación y le dijo a su mujer, cuando me muera te dejare esta casa y el suelo que hay debajo de ella, siguió hablando de su eventual muerto asumiendo que sería el quien moriría antes que su mujer; al principio su mujer se había tomado la conversación a la liguera pero su sensibilidad comenzó acusar cierta opresión y quiso terminar la conversación, le dijo que dejara ese asunto, si se moría antes ella haría todo lo que deseara, que podría estar seguro de ello; Sensei no quiso molestarla más y dejo el asunto. 

Él ya había excedido el tiempo de visita así que se levantó para marcharse, Sensei y su esposa lo acompañaron a la entrada principal, ella le dijo que cuidara mucho a su padre, mientras Sensei solo menciono que se verían de nuevo hasta septiembre. Se despidió y dejo a su espalda la casa de Sensei, no se dirigía precisamente a su pensión, tenía cosas que hacer, así que fue hacia el centro; no tenía mucho tiempo de estar paseando cuando se encontró a un compañero de graduación, quien lo llevo a un bar, cuando llego por fin a su cuarto, era ya más de medianoche. 

Al día siguiente, salió para comprar unas cosas que le habían encargado en casa en una carta, de igual forma fue a buscar algunos libros, pues había formado un plan de trabajo mientras pasaría el verano en casa de sus padres, pues no quería pasar sin hacer nada; Sensei había llamado su atención al decirle que no se tomara tan a liguero la enfermedad de su padre, así que escribió a su hermano mayor, donde le contaba acerca de la enfermedad de su padre, que era probable que no sobreviviera por mucho tiempo y que a pesar de que pudiese estar muy ocupado debería de visitarlos un tiempo en el verano; tal y como le dijo a Sensei y a su mujer, pasados tres días tomo el tren y volvió a casa de sus padres.

domingo, 8 de noviembre de 2015

KOKORO 

Como lo había previsto, su tesis aprobó, el día de la graduación regreso a su cuarto con su diploma enrollado, comenzó a pensar en su pasado y trataba de imaginar su futuro, para él, su diploma estaba lleno de significado pero al mismo tiempo le parecía insignificante. 

Sensei y él habían acordado que si se graduaba lo celebrarían, así que Sensei lo invito ese día a cenar a su casa; cuando llego la mesa ya estaba preparada, tenía un mantel blanco impecable y muy bien almidonado, se sentó frente a Sensei su mujer se encontraba a un lado, Sensei menciono ¡Enhorabuena!, alzo su copa en un brindis, sin embargo no desbordaba felicidad y él lo noto sin decir nada; en el momento su mujer lo siguió diciéndole que sus padres deberán estar muy contentos por su logro, cuando la mujer de Sensei menciono aquello se le vino a la mente la imagen de su padre afligido por su enfermedad, de pronto supo que tenía que visitarlos lo antes posible y enseñarles su diploma. 

La mujer de Sensei comenzó a cuestionarlo, acerca de su graduación y que pensaba hacer después de ello, él no era consiente aun de que había terminado sus estudios y no sabía con exactitud qué era lo que quería hacer; al verlo dudar la mujer de Sensei intervino, ¿quieres dedicarte a la enseñanza o funcionario?, a lo que solo contesto, que no tenía nada aun planeado, ni siquiera sabía que profesión elegiría; Sensei le dijo que no tomara sus consejos a la ligera y que como ya le había mencionado debería de preocuparse y asegurar su futuro ahora que su padre seguía vivo. 

Tenía planeado regresar a casa de sus padres en dos o tres días, así que aprovecho para despedirse, les dijo que por un tiempo no los iba a ver, la mujer de Sensei le pregunto que si regresaría en septiembre y como nada le ocupaba ya, le contesto que en efecto más o menos seria en septiembre cuando volvería; se disponía a marcharse cuando de pronto Sensei lo retuvo, y pregunto acerca de cómo se encontraba su padre, él no sabía con exactitud el estado de salud de su padre, así que supuso que no había empeorado; tanto Sensei como su esposa no dejaban de mencionarle que no tomara muy a liguera la enfermedad de su padre pues en cualquier momento o con un descuido podría terminarse todo. 

De pronto Sensei se volvió a su mujer y le pregunto, ¿crees que morirás antes que yo?, a lo que su mujer le contesto que por que hacia esa pregunta, el solo le dijo que por simple curiosidad se preguntaba de igual forma si moriría el antes que su esposa, él decía que normalmente los maridos son quien muere antes que la esposa, pero ella decía que no siempre era así, que sabía que los esposos son mayores que sus esposas y por ello determinaban que el marido era quien moriría primero, su esposa le dijo que él era un caso especial estaba muy sano y que probablemente ella era la que moriría primero, pero Sensei insistía, le puso una cuestión, si fuera el quien moriría primero que era lo que haría, al principio parecía no tener palabras para contestar, pero de pronto alzó la vista y contesto, pues resignarme, pues como dicen la muerte no se detiene con nada.

martes, 3 de noviembre de 2015


KOKORO

Continuaron caminando en silencio, sin perder la compostura y serenidad, de pronto hizo un comentario a Sensei, le dijo que cuando estaba el jardín él se había puesto nervioso, quería saber si era cierto, pues nunca lo había visto así, su respuesta no fue inmediata, después de un rato Sensei comento, que si de verdad creía que se había puesto nervioso, a lo que le contesto que solo un poco.

Sensei comenzó a decirle que en cierto modo había perdido los nervios, que le ocurría siempre que hablaba de dinero, le dijo que él era un hombre realmente vengativo, pues no podía olvidar el engaño y humillación que algún día le hicieron; sus parientes lo habían engañado; en presencia de su padre todos aparentaban ser buena gente, pero cuando el falleció se transformaron en avaros, jamás olvidaría lo que le hicieron, quería vengarse, pero hasta el momento no había podido lograrlo, sin embargo, el creía que estaba haciendo algo más, aprendió a odiarlos y con ellos a la humanidad entera de donde ellos pertenecían, esa era lo que creía él, venganza suficiente. 

No podía creer haber escuchado semejante confesión de los labios de Sensei, se quedó mudo, incapaz de pronunciar si quiera una palabra de consuelo, su conversación aquel día no continuo. Cuando llegaron por fin, se despidieron, dispuestos a marcharse cada quien por su lado; el humor de Sensei ya había cambiado y le dijo, que desde ese momento hasta el mes de junio viviría la época más libre que pudiera tener en su vida, así que tenía que aprovecharla, pues era posible que jamás volvería a disfrutar de tanta libertad. 

Un día decidió hablarle con toda franqueza a Sensei; comenzó por decirle que no le molestaría si el no supiera la respuesta de todo lo que le preguntaba, pero había un problema sabía que si tenía la respuesta; él le dijo que nunca le escondía nada, a lo que el insistía en que si, Sensei comenzó a hablar le dijo que parecía que mezclaba sus opiniones con su pasado, que una cosa era el pretender saber de su vida y su pasado y otra el creer que le ocultaba cosas, eran asuntos totalmente distintos, él le dijo que sus ideas le parecían importantes porque eran producto de experiencias pasadas y si las separaba perderían todo su valor, el único interés que él tenía era el de recibir lecciones de vida por parte de Sensei. 

Sensei menciono que sus experiencias del pasado la había hecho desconfiar de la gente, aunque no confiaba en él, quería hacerlo, quería creer en él, pues era la única excepción en lo que refería a su visión del mundo; le dijo que quería confiar plenamente en alguien antes de que el muriera, que si era él, que si podía ayudarlo, que se lo dijera desde lo más profundo de su corazón; él le contesto simplemente con estas palabras “ si lo que acabo de decirle no es cierto, entonces es que toda mi vida es una mentira”. Con ello Sensei decidió contarle toda la historia de su vida sin perder algún detalle, solo le pidió que esperara que llegase el momento oportuno para hacerlo.

KOKORO

Su conversación de Sensei y el continuo; le preguntaba acerca de la herencia de su padre pues creía que era mejor arreglar ese asunto antes de que pasara una tragedia, pues sería más difícil tratar ese asunto; comenzó a preguntarle por el número de hermanos, tíos, y demás parientes, lo que le resultaba cada vez más desconcertante.

Estaba a punto de interrumpirlo, cuando de pronto se apareció un perro ladrando detrás de ellos, junto con el un niño como de unos diez años y se inclinó ante Sensei, le pregunto acerca de que si no había encontrado a alguien cuando llego, pues decía que su mamá y su hermana se encontraban ahí y que tuvo que haberlas saludado, después Sensei le dio una moneda al niño y le dijo que le dijera a su mamá que los dejará estar ahí un rato más, el niño asintió y se retiró con el perro. 

La interrupción del perro y del niño provocó que la charla no terminara propiamente, así que no pudo descubrir que era lo que Sensei quería decirle con todas esas advertencias, de todas formas en aquella época no le interesaba mucho el tema de dinero, ni de herencias familiares, mostraba poco interés en ello, tal vez, era simple desinterés o no se preocupaba por ganarse la vida, pero lo que si sabía era que ese asunto le daba igual; pero de las palabras de Sensei había algo que si le llamaba la atención, era lo relacionado a que todos podemos transformarnos en seres malvados cuando la situación se tuerce y de ello hubiese querido que se profundizara el tema. 

Se quedaron un rato más en medio del silencio, después se levantaron y comenzaron a caminar hasta llegar al frente de la casa, cuando habían llegado no encontraron a nadie ahí, pero esta vez se encontraron con una mujer y una chica, cuando pasaron cerca de ellas se inclinaron para saludarlas y se disculparon por la intrusión; salieron del jardín y se dirigían a casa, en el camino él le pregunto a Sensei de lo dicho anteriormente, quería profundizar el tema, pero Sensei ya no mostraba algún interés por continuar con el tema, solo le dijo que “el dinero lo estropea todo, el más moral de los hombres se convierte en un villano bajo el poder del dinero”. 

Como su respuesta le pareció tan obvia, decidió mostrar indiferencia a su respuesta y apretó el paso; cuando Sensei había quedado atrás, le grito “ahí lo tienes, te das cuenta, solo con aludir al dinero fíjate cómo has cambiado de humor”.