domingo, 11 de octubre de 2015

KOKORO

Antes de finalizar las vacaciones anuncio a su familia que finalmente volvería a Tokio, y como los sentimientos humanos son impredecibles sus padres no estuvieron de acuerdo, sin embargo, se marchó el día que había planeado. 

Cuando llego a Tokio, ya habían desaparecido la decoración del año nuevo en todas las entradas de la casa (el año nuevo en Japón es de las festividades más importantes); en cuanto pudo fue a visitar a Sensei para devolverle el dinero que le había restado para el viaje, también le llevo setas que su madre le había dado, hablaron de la enfermedad de su padre, él les menciono que no había tal gravedad y los tranquilizó acerca de ello; sin embargo, Sensei le dijo que aunque no hubiera gravedad en el asunto, tenía que tomar sus precauciones y seguir cuidándose para no recaer, esa tarde, cuando regreso a su casa y ano recordaba la enfermedad de su padre, pues las palabras de Sensei hicieron que se tranquilizara; ahora había otro asunto que le interesaba, tenía que decidir el tema de sus tesis para después comenzar a redactarla.

Pretendía graduarse en el mes de Junio, así que tendría que terminar con sus tesis a finales de abril, se angustiaba por el poco tiempo que tenía para ello, pues algunos de sus compañeros ya llevaban tiempo recopilando información para sus trabajos y él era el único que no había hecho nada, pero absolutamente nada, decidió comenzar con ello después de año nuevo. 

Comenzó con fuerza su trabajo, sin embargo conforme pasaba el tiempo se atascaba por completo, tenía la idea en general de lo que quería, pero de pronto sentía como si todo se desapareciera, decidió simplificar su trabajo; el tema que había elegido estaba muy relacionado con la especialidad de Sensei, así que, como estaba muy confundido, no dudo en visitarlo, compartió con el algunas ideas y de igual forma le presto algunos libros de buena gana, pero nunca mostro interés por dirigirle la tesis, Sensei decía, que hacía tiempo que no leía y que no estaba informado de muchas cosas, que sería mejor que preguntase a su maestros; dejo por un momento el tema de la tesis y le preguntó acerca del porque ya no le interesaba leer como antes, a lo que él solo le contesto que creía que era ya demasiado viejo para seguir creciendo como persona y que además antes leía para no ser tan ignorante, pues le daba pena que alguien le preguntara algo y no saber qué contestar, ahora por el contrario no le importaba eso. 

Desde ese día se concentró en su tesis, como un psicópata, un día tras otro en su mesa de estudio, se obligaba a trabajar hasta el límite de sus fuerzas, vivía únicamente para sus tesis; florecieron los cerezos y el clima comenzó a cambiar, no fue hasta finales de abril, cuando al fin concluyo su trabajo, que fue a visitar de nuevo a Sensei.

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