domingo, 8 de noviembre de 2015

KOKORO 

Como lo había previsto, su tesis aprobó, el día de la graduación regreso a su cuarto con su diploma enrollado, comenzó a pensar en su pasado y trataba de imaginar su futuro, para él, su diploma estaba lleno de significado pero al mismo tiempo le parecía insignificante. 

Sensei y él habían acordado que si se graduaba lo celebrarían, así que Sensei lo invito ese día a cenar a su casa; cuando llego la mesa ya estaba preparada, tenía un mantel blanco impecable y muy bien almidonado, se sentó frente a Sensei su mujer se encontraba a un lado, Sensei menciono ¡Enhorabuena!, alzo su copa en un brindis, sin embargo no desbordaba felicidad y él lo noto sin decir nada; en el momento su mujer lo siguió diciéndole que sus padres deberán estar muy contentos por su logro, cuando la mujer de Sensei menciono aquello se le vino a la mente la imagen de su padre afligido por su enfermedad, de pronto supo que tenía que visitarlos lo antes posible y enseñarles su diploma. 

La mujer de Sensei comenzó a cuestionarlo, acerca de su graduación y que pensaba hacer después de ello, él no era consiente aun de que había terminado sus estudios y no sabía con exactitud qué era lo que quería hacer; al verlo dudar la mujer de Sensei intervino, ¿quieres dedicarte a la enseñanza o funcionario?, a lo que solo contesto, que no tenía nada aun planeado, ni siquiera sabía que profesión elegiría; Sensei le dijo que no tomara sus consejos a la ligera y que como ya le había mencionado debería de preocuparse y asegurar su futuro ahora que su padre seguía vivo. 

Tenía planeado regresar a casa de sus padres en dos o tres días, así que aprovecho para despedirse, les dijo que por un tiempo no los iba a ver, la mujer de Sensei le pregunto que si regresaría en septiembre y como nada le ocupaba ya, le contesto que en efecto más o menos seria en septiembre cuando volvería; se disponía a marcharse cuando de pronto Sensei lo retuvo, y pregunto acerca de cómo se encontraba su padre, él no sabía con exactitud el estado de salud de su padre, así que supuso que no había empeorado; tanto Sensei como su esposa no dejaban de mencionarle que no tomara muy a liguera la enfermedad de su padre pues en cualquier momento o con un descuido podría terminarse todo. 

De pronto Sensei se volvió a su mujer y le pregunto, ¿crees que morirás antes que yo?, a lo que su mujer le contesto que por que hacia esa pregunta, el solo le dijo que por simple curiosidad se preguntaba de igual forma si moriría el antes que su esposa, él decía que normalmente los maridos son quien muere antes que la esposa, pero ella decía que no siempre era así, que sabía que los esposos son mayores que sus esposas y por ello determinaban que el marido era quien moriría primero, su esposa le dijo que él era un caso especial estaba muy sano y que probablemente ella era la que moriría primero, pero Sensei insistía, le puso una cuestión, si fuera el quien moriría primero que era lo que haría, al principio parecía no tener palabras para contestar, pero de pronto alzó la vista y contesto, pues resignarme, pues como dicen la muerte no se detiene con nada.

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